
Julio Ramírez, habitante de Querétaro, necesitaba reunir recursos para viajar a El Salvador, en el mes de Mayo de este año, y participar en el campeonato continental de Ajedrez. Para ello, Julio se dedicó a elaborar paletas de hielo buenísimas, de sabores insospechados: limón con panditas, fresas con crema, mazapán, chicle, capuccino… juff! Conocí su caso gracias a las redes sociales, y lo busqué para comprarle 200 paletas, pidiéndole a cambio sólo una cosa: que me las entregara en lugar y fecha por acordar, porque yo tenía en mente llevárselas a algún grupo de amigos, y darles una sorpresa.